El proceso de dieta.

      La dieta de vegetales es un proceso muy intenso, sanador, delicado y enriquecedor, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Es posible obtener no sólo cura y fortaleza, sino también conocimiento y sabiduría.

      Durante una dieta de vegetales, se toma una medicina, que puede ser un árbol o una planta, a la vez que se desintoxica el cuerpo. Para este fin, suprimimos el consumo de sal, azúcares, aliños y grasas, carnes rojas y de cerdo, así como de frutas, verduras, alcohol y sustancias modificadoras de la conciencia. Sólo consumiremos arroz, quinua, papa o plátanos verdes. Tampoco utilizaremos cosméticos, dentífricos, jabones o champús. Todo el aseo se realiza con baños de distintas plantas medicinales y la ropa se lava sólo con agua. Además se mantiene abstinencia sexual. Este periodo se conoce como dieta de sal, y los dietantes han de estar en condiciones de aislamiento, ya que a ha medida que avanza su dieta, el cuerpo se torna cada vez más receptivo y vulnerable a las energías externas, por lo que la concentración y tranquilidad son fundamentales para que el dietante pueda centrar su energía y atención en el proceso de cura y aprendizaje, sobre todo en las horas previas y posteriores al sueño. Es en la actividad onírica el momento más importante donde se logra la conexión con la espiritualidad de las plantas y árboles medicinales que está consumiendo.

¿Qué es la dieta de medicina vegetal?

      Por esta razón, Ojo de Luna se encuentra en un lugar alejado de centros poblados y rodeado por espesa vegetación, a orillas de laguna Santa María. Dado a lo delicado del proceso, es necesario que este sea guiado por personas que posean el necesario conocimiento y sabiduría (el curandero o uno de sus aprendices). Además, es requisito que quien hace dietar, cuida, guía, prepara las medicinas y alimentos de un dietante, también este dietando. De este modo, estará en contacto con una persona, alimentos y medicinas que no representen riesgo para salud dado lo delicado del estado de limpieza y purificación.

     El proceso total tiene una duración de treinta y dos días. La primera parte incluye la toma de la medicina vegetal y la dieta de sal. Concluido este periodo, la persona puede volver a comer frutas y verduras, absteniéndose de alcohol, grasas, carnes rojas y de cerdo, productos industriales (conservas, golosinas), realizar relaciones sexuales y sustancias que modifiquen la conciencia y medicamentos hasta cumplir los treinta y dos días.

el proceso

     Ojo de Luna, está abierto tanto a personas que busquen curación, así como a aprendices de medicina vegetal e investigadores de distintas disciplinas (antropólogos, psicólogos, médicos, enfermeras, entre otros) con interés en aprehender la “ciencia oculta de la naturaleza”. Este conocimiento resulta de gran utilidad no sólo para pacientes, investigadores y aprendices, sino para cualquier persona que desee contactarse con dimensiones trascendentes de la existencia, y los resultados tan potentes, que tras el proceso, se enfrenta la vida desde una nueva perspectiva, otorgando serenidad, amor, concentración, voluntad y control, los que se traduce en bienestar en todas las demás áreas de la existencia, lo que se transmite además a nuestras relaciones: familiares, amigos, clientes y compañeros de trabajo.

¿quienes pueden participar?

     Si el proceso de dieta es llevado a cabo en óptimas condiciones de cuidado, desintoxicación, concentración y guía espiritual, el dietante puede recuperar su salud de enfermedad graves como diabetes o cáncer, ganar control y voluntad sobre sus procesos psicológicos y emocionales como depresiones, adicción a drogas, impulsividad, trastornes alimentarios, de pánico, entre otros, y experimentar un profundo crecimiento espiritual.
Por otra parte, la medicina a la cual le dietó, su espíritu, quedará para siempre en su cuerpo como una protección física y espiritual.

beneficios

     A este fenómeno se le conoce como “cruzar la dieta”, y ocurre cuando se recibe alimentos o energías que contaminen su cuerpo (relacionarse con personas que no están dietando, en estado de ebriedad, que estén gritando, peleando o perturbando la tranquilidad y concentración), como también si se interrumpe la abstinencia sexual durante la dieta.

    De suceder esto la medicina le puede “cutipar”. En la selva se entiende por “cutipado”, toda clase de reacciones adversas que aparecen el el cuerpo al momento de interrumpir abruptamente el proceso de desintoxicación durante el periodo de 32 días. Las reacciones pueden ir desde malestares menores como mareos, dolores de cabeza, decaimiento del ánimo, cansancio, vómitos, cólicos intestinales o reacciones alérgicas, hasta severos cuadros de salud, incluso irreversibles.

      Esto dependerá del tiempo que lleva dietando, la gravedad de la enfermedad a tratar y el tipo de medicinas que se consume. Cualquiera sea el caso, será necesaria la cercanía y cura por parte del curandero protector para que “enderece la dieta”, re – estableciendo así la salud del dietante.

¿qué sucede si no respetamos la dieta?

     Cada visitante de “Ojo de Luna” que decida hacer una dieta de medicina vegetal debe comunicar los motivos de ésta. Si busca curar alguna enfermedad, trabajar alguna inquietud espiritual, o aprender medicina y sabiduría de los vegetales, y recibirá consejo de la medicina (ver listado con algunas de las medicinas que tenemos en el centro) y de la extensión de tiempo que deberá dietar. Es importante resaltar que la dieta es un proceso de responsabilidades mutuas; el curandero le preparará especialmente a cada paciente su medicina y le indicará su posología; le proporcionará los alimentos y le indicará las precauciones que es necesario tener para no cruzar su dieta. Además lo guiará y protegerá espiritualmente durante su tratamiento.

   El centro “Ojo de Luna” le garantiza al dietante la tranquilidad, protección y guía, así como las medicinas y la alimentación especial que éste requiere, y el dietante debe asumir la responsabilidad de seguir la dieta, no usar productos cosméticos y mantener la abstinencia sexual.

Requisitos