Dietas de medicina vegetal.

   La biodiversidad existente en los territorios que abarcan la amazonía, ha otorgado a sus habitantes una inmensa y poderosa farmacia viva, capaz de hacerse cargo de una serie de sufrimientos humanos: físicos, mentales, emocionales o espirituales.

      Los grupos humanos que se han asentado en está zona, han desarrollado antiguas sabidurías con respecto al aprendizaje sobre el uso y comunión con los espíritus de plantas y árboles medicinales de la selva, la “ciencia oculta de la naturaleza” y la apertura a dimensiones espirituales y curativas de la existencia.

          Este conocimiento se ha traspasado de maestro a discípulo por generaciones hasta el día de hoy, dónde distintos grupos étnicos de la amazonía peruana: shipibos, ashaninkas, cocamas, piros y sus descendientes mestizos son los herederos de una milenaria tradición medicinal (como el ayurveda en India), basada en las íntimas y sutiles relaciones de los árboles y plantas entre ellas, su entorno y con el cuerpo humano.

origen

         En esta tradición, la sabiduría y el conocimiento, brotan de la experiencia que cada curandero adquiere al vivenciar en su propio cuerpo, cada árbol y planta curativa, a través del proceso de dieta.

       Este camino de la ciencia oculta de la naturaleza, es un camino infinito. La información generada y acumulada, y luego traspasada por las generaciones, es re – actualizada a través de las dietas de plantas que realiza cada curandero experimentando primero en sí mismo cada planta, para luego saber como sanar a su prójimo. De esta forma, adquiere conocimiento y sabiduría necesarios, para curar y desenvolverse en otros planos espirituales.

el conocimiento

       El proceso de cura se inicia con la propia curación. En caso de querer continuar en este camino y sanar al prójimo, es necesario saber cómo opera el proceso y sanar – se en primer lugar. Este proceso por lo general se inicia a temprana edad, con la tutela, protección y guía de curanderos mayores y más experimentados.

        El curandero está a cargo de la protección, cuidado y guía del dietante, y mediar entre él y su medicina, para ponerlo en contacto con la espiritualidad que él mismo ha aprehendido y experimentado. Determinará el tratamiento, preparará y suministrará las medicinas.

        El ser humano, en la medicina amazónica, es entendido como una totalidad integrada con el medio, es decir, la forma en que cuerpo mente y espíritu se relacionan entre sí y con el universo. Desde esta perspectiva, la enfermedad es concebida como un desequilibro en está delicada armonía.
 

el proceso

     Durante la dieta, se hace contacto con una planta o árbol medicinal, con su química, vibración y espiritualidad particulares, en condiciones de profunda desintoxicación física: cutánea, digestiva y espiritual. Es un proceso lento y profundo, como la mayoría de los procesos naturales.

     En el caso de los pacientes, el curandero elaborará un diagnóstico en el cual se basará para escoger el árbol o planta, más adecuado para cada situación. Se informará al paciente y su familia, si la curación es posible, o si el proceso de dieta ayudará y preparará a la persona para comenzar su viaje hacia otros planos de la existencia.

    La dieta vegetal, es un profundo proceso de crecimiento y transformación espiritual. Es a la vez, un proceso de curación como de aprendizaje, pues el dietante, no solo logra la curación física, mental – emocional o espiritual, sino también el conocimiento y sabiduría, sobre como re - establecer y mantener su salud y equilibrio.

el aprendizaje